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Elimina la caries en 3 minutos con esta receta a base de 3 ingredientes

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Cada pieza dental se corresponde con una zona de nuestro cuerpo. Si tenemos caries en algún diente puede indicar que algún órgano no está funcionando correctamente.
La caries se caracteriza por una destrucción de los tejidos del diente como consecuencia de la desmineralización provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana.


Aunque muchas veces hemos oído que comer caramelos puede provocarlas, lo cierto es que hay muchos más alimentos que la pueden originar.

De hecho, los problemas dentales normalmente están causados por desquilibrios nutricionales. Por lo tanto, la prevención y el tratamiento de la caries está a nuestro alcance.
Dos factores.
Hay dos factores que suelen coincidir en las personas que tienen caries:

Una pobre digestión.
Un consumo excesivo de ciertos alimentos
Hay personas que tal vez solo cumplan con uno de estos puntos y que no tengan caries.

Por ejemplo, personas que consumen mucho azúcar y sin embargo no las tienen. O, por el contrario, personas que se alimentan equilibradamente y sin embargo las tienen.

Es probable que estas últimas sufran de una mala digestión, aunque aparentemente no tengan síntomas.

La acidez.
Según cual sea nuestra alimentación y cómo funcione nuestro sistema digestivo, tendremos también un pH u otro en todo el tubo digestivo.

Esto provocará que tengamos una saliva que pueda combatir a los gérmenes, o bien una saliva ácida que sea el terreno ideal para todo tipo de enfermedades bucales.

Las bacterias no serían, por lo tanto, la causa directa de las caries.

Alimentos que pueden provocar acidez.
Alimentos precocinados y procesados.
Azúcar blanco y productos que lo contengan.
Harinas refinadas.
Exceso de carne.
Quesos.
Café.

Un diente, un órgano.
Los adultos, por lo general, tienen 32 dientes. Cada pieza se corresponde con una vértebra en la columna y cada vértebra esta conectada a un órgano o glándula de importancia.

Eso significa que, si tenemos caries en algún diente, también nos está indicado que algún órgano no funciona como debería.

Los caninos o colmillos, por ejemplo, se corresponden con el hígado y la vesícula.

La importancia del calcio.
El calcio es un mineral fundamental para que los dientes estén fuertes y puedan prevenir también la caries.

Lo podemos obtener a partir de alimentos que lo contengan:

Sésamo (tahín o pasta de sésamo, gomasio o sal de sésamo, aceite de sésamo, etc.)
Brócoli (mejor todavía si conseguimos germinados de brócoli)
Almendras crudas y sin sal.
Kéfir (mejor que el yogur ya que, al estar fermentado, es mucho más digestivo. Podemos hacerlo también con leche de cabra)
Algas (preferiblemente ecológicas para que no tengan residuos tóxicos marinos)
También podemos tomar ocasionalmente el remedio homeopático Calcium Fluoratum, que nos ayudará a asimilar mejor el calcio que consumamos.

Un remedio natural muy sencillo.
Una manera de alcalinizar toda la boca es aplicarnos un poquito de bicarbonato sódico en el cepillo de dientes.

No recomendamos hacerlo cada día ni en grandes cantidades, pero sí habitualmente o después de comidas ácidas, en momentos que notemos las encías inflamadas, etc.

Aceite esencial de orégano.
El orégano es un potente antibacteriano natural, por lo que podemos utilizarlo para enjuagarnos a cepillarnos los dientes de vez en cuando.

Basta con poner una gotita de aceite esencial diluida en una cucharada de aceite vegetal. Si notamos un sabor demasiado fuerte podemos diluirlo en más aceite vegetal.
Enjuague bucal natural.
Con aceites esenciales podemos preparar nuestro propio enjuague bucal natural.

Ingredientes.
3 gotas de aceite esencial de clavo.
10 gotas de aceite esencial de menta.
3 gotas de aceite esencial de árbol de té.
UNA gota de aceite esencial de canela.
3 gotas de aceite esencial de tomillo.
40 gotas de licor.
100 ml de agua mineral.

Preparación.
Mezclamos y agitamos bien todos los ingredientes. Lo podemos conservar en un lugar fresco y seco.

Nota: Si el enjuague es para niños evitaremos el aceite esencial de menta.

Enjuague con agua de mar.
En herbolarios y dietéticas podemos encontrar botellitas de agua de mar purificada que también podemos utilizar para realizar enjuagues bucales.

El agua marina es muy alcalina y además contiene todos los minerales de la tabla periódica en la medida exacta que nuestro organismo la necesita.

Las personas que vivan cerca de playas limpias también pueden ir a recogerla directamente.

Es importante hacerlo al amanecer, y evitar preferiblemente la época de baño. Sumergiremos una botella al fondo, para que el agua que obtengamos no sea de la capa superficial, donde se acumulan los residuos.